La literatura a través de los años a sido un medio de comunicación por excelencia, sobre todo por que evoca a una completa compenetración con la redacción e imaginación del lector, y es ese factor el que lo hace único. Ya hablando de cine una película en si, trata de mostrar en un tiempo determinado y audiovisualmente una historia, por consiguiente y como se recalco en la lectura “las adaptaciones literarias al cine: Un debate permanente”, necesita de la narración y su estructura para sobrevivir además del hecho de ser su punto de inicio, sin embargo quiero recalcar que el cine es una comunicación totalmente distinta en casi todo ámbito a la literatura, necesita y satisfacen diferentes objetivos y problemáticas, al igual de requerir otras formas de análisis o gusto artístico.
Ya entablando la problemática de la adaptación, no solo nos encontramos con la piedrita de ser diferentes formas de comunicación, también nos encontramos con el hecho de ser exposición de visiones diferentes y personales por parte del escritor o director, no podemos pretender encontrar dos personas con diferentes habilidades y visiones iguales sobre un tema, esto seria la perfecta “adaptación”, y este era exactamente una de las problemática tratada en la película “El ladrón de orquídeas”, donde Charlie Kaufman un guionista con complejos personales es contratado para adaptar El ladrón de orquídeas un libro escrito por la novelista Susan Orlean, sin tener éxito al no poder o creer en el proceso de transformación que estaba realizando, es por esto que se mete en problemas siguiendo a la autora para conocer su estilo de vida y pensamientos.
Por lo tanto defino adaptación de la literatura al cine, como al hecho u acción de modificar o transmutar una visión sobre una situación real o ficticia redactada en palabras escritas, por un análisis o sentido encontrado por un lector al cual se le dio el papel de representarlo audiovisualmente. Otra manera de representar una situación con personajes de ciertas características por personas con diferentes habilidades.
No pienso que sea una opción no valida, puesto que en final todos quieren satisfacer al espectador, quienes son influenciados por la moda y la época, me parece más interesante cuando representan la historia de cierta manera alternativa al libro, en donde se sale del estrecho, siendo una nueva historia con personajes del mismo nombre que inciten la lectura del libro, puesto que el cine permite ser mas maleable en ese sentido, como por ejemplo Harry Potter o orgullo y prejuicio, entre otros miles, quienes por medio de la tecnología nos permiten participar de mundos a los cuales no podemos ingresar, además de finales alternos atrapando al espectador con lo que querían ver para incitar conocer el mundo del cual salieron.
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